Mi aliento
Un día lo perdí todo,
todo, menos la fe en mí mismo.
Así salí del lodo,
así conquisté el abismo.
Un día te hablé de un Dios,
yo, que profesaba el ateísmo.
No sé si está en el espejo,
o si es un espejismo.
A veces solo sueño,
con volver a ser un niño
Cuando solo tenía,
lo que cabía en la riño.
Jugar con los tazos
y que nada sea complejo,
aprendía a palazos,
por no escuchar consejos.
He mejorado con los años,
como un buen verdejo,
juré hacerlo a tu lado,
ya no puedo hacerme viejo.
A veces me cuestionan
si es real lo que les narro,
que cómo salí del barro,
que cuándo me coronan.
Si mis letras me detonan,
o que si ya sanó el desgarro,
que cómo estoy del tarro,
que cuántos me traicionan.
A veces les contesto,
que solo sé escribir de esto,
que no vivo en un cuento,
Mis versos, mi aliento.
A veces creen que miento,
yo, que siempre fui honesto,
por ti ya no apuesto,
perdiste el momento.
Aunque a veces te pienso,
a ratos te extraño,
a ratos te canto,
a veces lo siento.
Un día lo perdí todo,
todo, menos mi ego.
Así concluí un periodo,
así conquisté el tablero.
Un día te hablé de un Dios,
Yo, que nací del fuego.
El mundo sabrá mi apodo,
a la Muerte vencí en su juego.



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